Un maquillaje de cine

Posted on 3 abril, 2011 por

0


Faunos, zombies, vampiros o personas jóvenes convertidas en ancianos. La magia del cine reside en la posibilidad de hacer partícipe al espectador de la emoción que el actor pretende hacerle llegar. Para ello, es fundamental que el profesional haga suyo el personaje que interpreta, de ahí que la caracterización en el cine sea un elemento imprescindible que se logra gracias a maquilladores, peluqueros y estilistas.

Fotograma de la caracterización circense en Balada triste de Trompeta


El laberinto del Fauno de Guillermo del Toro ha sido una de las películas que, gracias a su caracterización, han logrado uno Oscar al mejor maquillaje. No es una tarea fácil. Tras la fantástica figura creada por José Quetglás existen cantidad de horas de trabajo de la mano de un equipo de profesionales.  “La caracterización no es sólo lo que parece que atrae más a la gente como heridas o sangre, también consiste en trabajar con posticería facial, capilar y demás por lo que todo es complicado” destaca Quetglás.  Sin embargo, el esfuerzo tiene su recompensa y el maquillador lo ha visto premiado en diversas ocasiones, la más reciente en los Goya de este año gracias a Balada Triste de Trompeta de Álex de la Iglesia, con el que coincidió en El día de la Bestia y Perdita Durango donde también se hizo con el premio al mejor maquillaje.

Pero la tarea de caracterización requiere unos pasos previos al rodaje. José Quetglás explica que primero se trabaja en un taller donde se hace un boceto, “una vez realizado el dibujo y el director lo acepta, el trabajo se reparte en grupos: unos sacan la prótesis del actor, otros la modelan, etc.”  Para este proceso, utilizan materiales como gelatina, siliconas o espuma de latex que es muy habitual a la hora de recrear personas ancianas. José Quetglás recalca que este tipo de productos “son testados, no debe existir ningún riesgo y lo único necesario es  trabar con cuidado”. Una vez está todo listo, el grupo de profesionales inicia el trabajo de caracterización en el actor.

 

Boceto y proceso de caracterización

 

El proceso de transformación en el que más tiempo ha invertido el ganador de seis premios al mejor maquillaje sumaron un total de cuatro horas. Sin embargo, existen actores que han llegado a pasar 12 horas entre pinturas y moldes. Es el caso de Clio Candela, una joven actriz alicantina que ha participado en Los visitantes y varios cortos, en el de Presa “fueron 12 horas donde se utilizaron prótesis pegadas con mastic, látex líquido para unirlas, pintura de base, retoques de pintura  y el cuerpo aerografiado” comenta la actriz. Además, la joven tuvo que realizar un esfuerzo doble por las condiciones específicas que debía cumplir para el papel “era mediodía de maquillaje estando completamente desnuda, con sangre hecha con miel impregnada por todo el cuerpo y el pelo, se pegaba con todo”. Ante esta situación, la persona encargada de realizar la caracterización le avisó de que iba a ser duro, “pero nunca te esperas que sea tan complicado” confirma la alicantina.

 

La actriz Clio Candela

 

La cantidad de horas en un rodaje genera un vínculo especial entre maquillador y actor. Ambos son conscientes de que juntos deben recorrer un largo camino para que el espectador disfrute con el resultado del trabajo. Para ello, hay un requisito con el que deben comprometerse las dos partes. José Quetglás destaca “la paciencia y el tiempo por parte de ambos”. Asimismo, Clio Candela incide en dicha paciencia y añade la tranquilidad para afrontar el proceso: “lo mejor es cuando conoces al maquillador y puedes hablar con él sin problemas. Cuando es una persona desconocida da más reparo que te esté manipulando como si fueras un muñeco”. Sin embargo, la actriz se toma este tipo de papeles desde un punto de vista positivo: “El maquillaje es siempre divertidísimo. Es duro, pero trabajar con un cuerpo que no es tuyo es siempre un reto”, relata Candela.

Clio Candela, actriz: “Cuando el maquillador es desconocido da reparo que te manipule como si fueras un muñeco”

 

Al final, esta ardua tarea se ve reflejada en la gran pantalla en películas como El laberinto del Fauno, El señor de los anillos o Balada triste de trompeta. Son largometrajes que no podrían entenderse de no ser por el trabajo del equipo de maquilladores, estilistas y peluqueros que transportan, en cualquier tipo de proyecto, al espectador a otra época reflejada en films como Elizabeth: La Edad de Oro, cortos y clásicos de terror como Zombies and Cigarettes o Drácula, personajes característicos como los Hobbits o incluso maquillajes que se centran exclusivamente en temáticas tan características como la circense en Balada Triste de Trompeta. Sin la caracterización sería imposible contar con obras tan variadas como estas y, según la actriz Clio Candela, el espectador es consciente de este hecho: “Estamos poco acostumbrados a verlo en el cine español y más en los cortos. Por eso, cuando muestras este tipo de trabajo la gente lo valora más que una producción estadounidense, y muchísimo más cuando se explica del modo que está hecho.” Por tanto, como dice el experimentado Quetglás:”Cuando recibes un premio al mejor maquillaje te sientes muy bien. Son trabajos realizados en equipo en el que todo hemos hecho lo nuestro”.

About these ads