Pablo López: “La sensación de que tu trabajo ayuda a la gente es la mejor recompensa”

Posted on 20 diciembre, 2010 por

1


Estados Unidos es el sueño de muchos estudiantes de Comunicación Audiovisual, entre ellos se encuentra Pablo López. El joven noveldense tiene un puesto en la universidad de California y ha sido galardonado con un premio durante su estancia en College of Charleston. Una futura promesa del cine que, poco a poco, empieza a abrirse camino en este dificil mundo.

Pasó una temporada en College of Charleston, ¿cómo llegó y qué hizo durante la estancia?

Estuve en Carolina del Sur el primer semestre de 2008, en mi último año de carrera. Siempre había querido viajar a  EE.UU, contacté con la oficina de relaciones Internacionales de la UCAM y me hablaron de Charleston. Cuando descubrí que era una soleada ciudad costera, no lo pensé más. Las clases fueron toda una experiencia. Fui a clases de documental audiovisual, producción, narrativa, etc. Era muy curioso, por ejemplo, discutir en clase sobre la influencia cultural que ejerce América en el mundo a través de películas de Disney como Mulán.

Ganó un premio en la misma universidad elaborando un video de presentación. ¿Es un galardón reconocido en Charleston? ¿Cómo ideó la presentación?

Sí, este premio suena a mucho más de lo que en realidad fue. Estando allí apareció un concurso para elaborar un spot publicitario. Me pareció una idea genial y encontré a unos cuantos interesados en acompañarme. Las bases del festival pedían que apareciera en el video la frase: “My College of Charleston”. La idea era mostrar la multiculturalidad de la universidad a través de estudiantes de todas clases así como distintos lugares y ambientes que enriquecían la experiencia del estudiante. El equipo era una “neoyorquina hiperactiva”: un estudiante de periodismo ruso, un marine de EE.UU y yo, un noveldero. Me gustó descubrir unos estudiantes maravillosamente motivados y con ganas de hacer cosas. En la primera reunión para planificar el rodaje se me ocurrió bromear diciendo que era absolutamente primordial rodar con la primera luz del día. El día del rodaje fuimos tan pronto que tuvimos que esperar más de hora y media para que saliera suficientemente el sol.

¿Sigue en pie el proyecto Oniric? ¿Cómo nace?

El proyecto Oniric nació con el videoclip de Idas y Venidas. Buscábamos una marca que apadrinara el proyecto y así nació. Hoy utilizo la marca para firmar proyectos propios pero quien sabe, quizá algún día se convierta en una verdadera productora.

Idas y venidas, dentro del trabajo que conlleva, ¿fue un proyecto con amigos o un trabajo importante a nivel profesional para iniciarte?

El modelo de videoclip tiene muchas ventajas para la gente que se inicia en el mundillo audiovisual. Te ofrece una increíble libertad creativa y, al estar cubierto el apartado de sonido, puedes centrarte exclusivamente en la imagen. Además, se trata de piezas muy pequeñas que fácilmente se pueden mostrar para dar una idea de tu potencial como creativo. Hoy en día la distribución de estas piezas a través de internet es muy fácil a través de portales como Vimeo o YouTube.

¿Tiene algún proyecto en mente?

Siempre tiene que haber alguno, ahora mismo hay muchos. El tema está en encontrar el momento y lugar adecuado. A grandes rasgos tenemos en la Universidad Católica la 2º edición del Festival de microcortos La Luciérnaga Fundida. Por otro lado, tenemos el gran reto de trasladar el día de mañana el proyecto Deliberative Polling® por primera vez a España.

¿Prefiere tratar algún género concreto en tus trabajos?

Creo que a cualquier proyecto se le puede añadir una dimensión cinematográfica que no deja de ser una dimensión artística. Si vas a hacer un videoclip, o aunque sea un anuncio para la panadería del barrio, nunca dejes de explorar técnicas de cine. Hay que cuidar cada detalle, ayúdate de la música, de los movimientos de cámara y sobre todo diviértete mucho.

¿Se decanta por algún país para trabajar en un futuro?

EE.UU es un país fascinante. Gente preparada, con ganas de hacer cosas y con recursos para ello. Pero al final te das cuenta que el hogar lo hacen las personas y no importa tanto el país. Lo ideal llevar a cabo tu profesión con  medios adecuados a tu alcance y rodeado de gente que te apoye en un proyecto de futuro que ilusione. Y eso se podría hacer tanto en España como en USA, pero como en España en ningún sitio.

¿Qué diferencias encuentra entre España y EE.UU a nivel académico?

La diferencia clave que he encontrado es la política de “Reward”. Una de las cosas que más me llama la atención de la vida académica y universitaria norteamericana en general es que hay premios para todo. Premio del mes a la mejor redacción académica, premio al mejor expediente, festival de poemas, festival de cortometrajes, etc. Nuestra cultura es totalmente diferente, pero creo que premiar el trabajo bien hecho fomenta la creatividad, el trabajo en equipo y las ganas de hacer cosas. Partiendo de esta idea nació el año pasado la 1ª edición del festival de cortometrajes de la UCAM que tuvo una excelente acogida, ahora vamos a por la 2ª edición. Además, hemos conseguido montar la radio universitaria con la ayuda de los profesores de comunicación. Ahora los alumnos ya tenemos un escaparate para nuestros trabajos de radio. Se están produciendo diariamente programas de muy buena calidad. La sensación de que tu trabajo ayuda a la gente es sin duda la mejor recompensa.

¿Cómo valora la industria del cine en España?

Soy muy crítico con la industria del cine español. Lamentablemente se ha ganado mala fama a base de películas facilonas que nos llevaban a preguntarnos si lo único que se buscaba era minimizar gastos para quedarse con el resto de las ayudas que recibieron. Afortunadamente, no todo el cine español es así y hay auténticos genios, destacar por ejemplo un joven director alicantino llamado David Valero que ganó la primera edición del Festival de la UCAM.

¿Qué es más importante, la película comercial o una “con mensaje”?

El cine es un arte y por tanto su fin último es transmitir una serie de mensajes que busquen la reflexión del público. Pero al mismo tiempo el cine es tan grande que puede tener perfectamente cabida a todo. Si comercial es engañar al público con secuelas eternas que sólo buscan sacarnos el dinero, pues maldita sea el cine comercial. Pero el cine comercial también puede ser un cine ameno y cercano que no esté lastrado con mensajes demasiado densos. Con el cine también hay que divertirse, cada peli no puede ser una clase de filosofía. Al final lo importante es que el público se lleve un mensaje y ese mensaje puede ser desde una sonrisa hasta una reflexión sobre el sentido de la vida.

¿Los cortos y los documentales están bien valorados dentro del mundo del cine?

Desgraciadamente no tiene el valor que sin duda merecen. Pero hoy en día, gracias a internet, hay un mayor acceso al mundo de los cortometrajes. En el fondo son pequeños cuentos, ¿a quién no le gustaban los cuentos que le contaban de pequeño?

¿Cree que la prensa deja de lado todo lo que implica el cine (equipos de trabajo, tecnología, concursos, etc.) para tratar sólo lo que afecta a nivel económico?

Hay que entender a la prensa, a veces, como un cliente que busca productos rentables. Tenemos que aprender a vender a los periodistas nuestros productos, que en nuestro caso son festivales y cortometrajes, como productos realmente interesantes.

 

 

Imágenes: Pablo López Guardiola

Anuncios