Un Prada de miedo

Posted on 20 diciembre, 2010 por

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Una sala oscura, un proyector, el terror como protagonista y  público con ganas de pasar miedo. Esos son los requisitos fundamentales para pasar una de las noches promovidas por el festival Navidades Sangrientas, la noche de los Premios al Mejor Corto de terror de 2010. El vencedor, Kiko Prada, un joven del norte de España cuyo trabajo empieza a ser reconocido a nivel nacional e internacional.

Treintañero, ambicioso y con experiencia. Así es Kiko Prada, ganador del premio al Mejor Corto 2010 por Anorexia. “Navidades Sangrientas es un festival que va creciendo poco a poco y hacen sentir a los realizadores como de la familia. Ha sido un placer ganar en este certamen” relata el afortunado. Pero Prada ya tiene tablas recogiendo premios “todos son muy especiales y no podría decantarme por ninguno” asegura el joven. También se muestra prudente cuando se le pregunta si se siente reconocido dentro del mundo de los cortos. Prada explica que a veces sí siente su trabajo valorado, “concretamente cuando Juanma Pastor dijo que nos quería hacer una retrospectiva en Sitges; también cuando alguien se acerca preguntándonos por uno de nuestros cortos. Ahí te das cuenta que tanto esfuerzo merece la pena”. Por eso, gracias a la experiencia, Kiko Prada conoce ya el secreto para realizar un buen cortometraje valorado dentro y fuera de España: “creer en ti mismo y hacer el cine que a ti te gustaría ver”.

Los éxitos de Prada en la industria del cine son varias, sin embargo, mantenerse en una buena posición y vivir del cine es más complicado. Kiko Prada comenzó en el mundo del celuloide en 2004, cuando sus padres le regalaron una Handycam. Desde ese momento, junto con su hermano y su amigo Pablo J. García, comenzaron a grabar cortos. “Empezó como un hobbie y después nos especializamos. Estudiamos Dirección de Cine y Guión en la difunta Escuela de Cine de Ponferrada”. Ahora, Kiko Prada y su hermano no viven del cine, pero ha conseguido montar su propia productora. “realizamos eventos, videoclips, corporativos y podemos vivir de eso. Por desgracia del cine aún no, pero poco falta”, puntualiza el ganador. The Other Side Films, nombre de su productora, “nace con el propósito de poder vivir del audiovisual de una vez por todas. Estaba cansado de trabajar en mil cosas que sólo me servían para pagar el alquiler. Ahora me siento realizado.”

Prada ha lanzado varios proyectos y eso le permite sentirse “realizado” como él explica. Junto con su hermano, ha creado cuatro cortos hasta la fecha para el portal NotodoFilmFest: El Visitante, que es uno de los cortos más vistos, ¿Qué Tal?, Abducido y Pasión. Pero no sólo eso, el joven comenta que tiene entre manos proyectos más grandes: “estamos dirigiendo un documental llamado Queridos Monstruos que hablará del cine de terror en España.” Y en ese género de terror se engloba su trabajo Anorexia por el que ha recibido su premio más reciente. Anorexia empieza a gestarse durante la estancia de los hermanos Prada en Sitges “La idea se le ocurrió a mi hermano. Estábamos en Sitges y me dijo mientras esperábamos para ver una película: “Kiko, se me ha ocurrido un nuevo corto para el NotodoFilmFest”. De esta forma, el hermano del director escribió la historia y cuando Kiko Prada volvió de Nueva York tras presentar Humanos con Patatas, otro de sus cortos premiados, empezaron  a filmar Anorexia. Un rodaje requiere preparativos antes y después de realizarlo. En este caso, para la preproducción necesitaron una semana, la posproducción la finiquitaron en dos, pero el rodaje sólo duro dos días. Esto demuestra la cantidad de trabajo necesario para un proyecto de escasos minutos. Según apunta Prada “un corto habitual se escribe, se busca el reparto, las localizaciones y a funcionar”. El caso de Anorexia fue diferente porque ya conocían a los actores “la única que buscamos fue Almudena Gallego. Me acordé de ella  después de verla en Chica Busca Chica. A día de hoy es una de nuestras mejores amigas”, explica el director. Sin embargo, hay otro actor que llama especialmente la atención. Se trata de Javier Botet, muchos los reconocerán por su aparición en la película REC donde dio vida a uno de los infectados. Este actor causó especial impacto por la enfermedad que sufre, el síndrome de Marfan que se caracteriza por tener brazos, piernas y dedos delgados y muy largos. Una imagen de terror perfecta para encarnar el papel de Anorexia, “escribimos el corto pensando en él”, reconoce el director del corto.

De esta forma, un trabajo que no ha recibido ninguna subvención, que cuenta con actores capacitados y buscados a conciencia por los directores, así como una temática dura que encaja perfectamente en el género de terror ha recibido el Premio al mejor corto. Los hermanos Prada han conseguido un reconocimiento que refleja su esfuerzo y su objetivo a largo plazo: “Ser feliz haciendo cine, es mi vida”.

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