Antonio Ballester: “Si la ropa te viene bien, te cogen de extra sin más”

Posted on 3 febrero, 2011 por

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Antonio Ballester posando / Book Antonio Ballester

Antonio Ballester siempre ha soñado con aparecer en la gran pantalla. Sin embargo, como el resto de actores, tiene que realizar trabajos menores como pueda ser el de figurante extra. Aunque prácticamente nadie le reconocerá, apareció en películas como El reino de los cielos, Astérix en los Juegos Olímpicos y Pajarico. Su experiencia como extra sirve para que nuestros lectores conozcan más este trabajo, así de cómo puede llegar a serlo.

¿Qué hay que tener para ser figurante extra en películas?

Depende mucho de lo exigido, porque en algunos castings no especifican nada y en otros se busca gente con rasgos peculiares, de una determinada edad, con un físico determinado…  Si nos referimos a tener habilidades, digamos “especiales”, no hace falta tenerlas. Por ello, uno no puede ir pensando que no es capaz de realizar una determinada acción. No hace falta tener grandes habilidades, tan solo tener suerte y que te valga el vestuario del que disponen.

¿El vestuario?

Sí. Muchas veces, antes de comenzar el rodaje de una película, compran la ropa que se utilizará en ella. Incluso se adquiere antes de que se realicen los castings, por temas de presupuesto. Por lo tanto, puedes llegar a un casting y que exijan ponerte una prenda. Si encaja bien te seleccionan. Por el contrario, si la ropa te viene grande o no te queda bien te rechazan. Es algo injusto, pero es muy corriente.

¿Compran la ropa antes de los castings?

Sí, para ir preparando con antelación todo y prevenir que en el futuro salga algo mal. A veces, se rodará en estudios y allí se puede encontrar determinados tipos de traje, por lo que se ahorran comprar el vestuario. Con eso basta, puesto que siempre habrá personas que le venga la ropa y, además, le quede bien.

¿Su selección en alguna película fue gracias a la vestimenta?

Me sucedió en El reino de los cielos. En Astérix no, porque salía solo con un taparrabos. Eso sí, me hicieron depilar todo el cuerpo.

Al menos la productora pagaría la depilación, ¿no?

Las depilaciones y todo lo que tengas que hacer, y suponga un coste económico, relacionado con la película lo pagan ellos. Aparte, suelen llevar a gente que trabaja para ellos y se dedican a hacer este tipo de funciones.

A nivel económico y laboral, ¿es gratificante ser figurante extra?

Para nada. Te ganas un dinero, entre comillas, fácil. Pero no vas a poder vivir haciendo esto.

Conocemos que usted ha trabajado en El reino de los cielos, Astérix en los Juegos Olímpicos y en Pajarico, ¿con cual de las experiencias se queda?

Con Pajarico, de Carlos Saura, porque fue la primera que hice y todo el mundo era más cercano. Estábamos todos juntos, y en otros rodajes todos los extra nos hallábamos desperdigados. No podías ver a nadie. En las otras, además, nunca hablabas con el director, siempre te venía alguien a decirte lo que tenías que hacer, cosa que no sucedía con Pajarico.

¿Podría contarnos alguna anécdota que le haya sucedido en los rodajes siendo extra?

Nunca me ha sucedido una anécdota graciosa. Los rodajes son muy aburridos, porque son muchas horas de trabajo. Hay días en los que estas esperando doce horas para filmar una escena, y otros en los que esperas en vano y tienes que volver al día siguiente. Al menos la gente es simpática, y uno hace bastantes amigos y contactos en los rodajes.

“Los actores se hallan apartados”

Sin embargo, si que le sucedió algo curioso con Gerard Depardieu, ¿nos lo puede contar?

En la Ciudad de la Luz esperábamos a rodar una escena de Astérix cuando pasaba un hombre por detrás de nosotros y nos quedamos sorprendidos. “¡Gerard Depardieu!”, dijimos. De repente, el hombre se giró y nos dijo: “no, no soy Depardieu, soy su doble”.

¿Pudo ver al Depardieu real o algún otro actor conocido?

No. A ellos los ubican en unas naves, mientras que el resto de personas que trabajan en la grabación estamos en otra diferente. Vimos de lejos a Alain Delon. Pero aun así, están separados y nunca, o casi nunca, establecen contacto con los demás asistentes.

¿A Delon de lejos? Si usted le entregaba una toalla en una escena. Más cerca no lo pudo tener.

En la escena que se rodó, Delon iba a tomar un baño. Yo era el encargado de esperar con una toalla y dársela, pero se la di al probador.

¿Un probador?

Sí. No le das la toalla directamente al actor. Se la das a un probador y después va el actor y rueda la escena sin tu presencia.

Aparte, esa escena apareció solo en el contenido extra del DVD, por lo que no se pudo ver en la gran pantalla, ¿Cómo sienta eso a una persona que va a rodaje con toda la ilusión del mundo?

Sienta mal, la verdad. Uno piensa luego que, encima que consigue la oportunidad para que se le vea la cara, por qué no lo añaden. Pero bueno, supongo que eliminaron la escena por problemas de metraje.

Como todo actor, habrá acudido a muchos castings.

Sí, he ido a bastantes. Aun así, he acudido a más para teatro que para cine y televisión.

¿Es más difícil que te cojan para televisión o cine que para teatro?

Pienso que sí, porque para televisión lo que más buscan, por ejemplo, son caras. Hace dos semanas estuve haciendo un curso de cine con Félix Sabroso y Dunia Ayaso y hablaron de los problemas que tienen a la hora de elegir a los actores, porque los productores les piden caras conocidas. A ellos les exigen que al menos haya una cara conocida en la película.

“Hice de Bruja Lola”

¿Qué es lo más raro que le han pedido hacer en un casting?

En Madrid, por ejemplo, los de Bocaboca me pidieron que hiciera a un personaje parecido a la bruja Lola. Me sorprendió un poco. Buscaban un vidente excéntrico y yo me quedé helado. Era muy raro que me pidieran eso, pero lo tuve que hacer.

¿Cuál es el motivo que lleva a la gente querer ser figurante extra en una película?

Existen dos tipos de personajes en la figuración extra. Uno de ellos son quienes quieren trabajar varios días, y para ello evitan que su rostro salga, porque así cobran más al poder grabar otras circunstancias. El segundo tipo son aquellos que quieren que se les vea la cara, como es mi caso, y por eso se prestan a rodar escenas en las cuales se les pueda ver la cara. Aun así, cada vez más se presenta gente a los castings en busca del dinero “fácil”.

¿Qué consejos darías a alguien que se presente por primera vez a un casting?

Que vaya con ganas y con mucho buen humor. Uno se presenta a un casting sin tener el trabajo y si vas nervioso menos posibilidades se tienen.

¿Tiene algún proyecto cinematográfico próximamente?

No, porque ahora estoy centrado en el teatro. Actualmente estoy en Murcia actuando en dos obras.

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