Golpes seguros, acción a raudales

Posted on 3 marzo, 2011 por

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Los stuntman tienen una consideración próxima a la de héroe por parte de los componentes en el reparto de un filme. Artífices de las escenas de accióncaídas desde alturas considerables, de arrastramientos en caballos, víctimas de atropellos, pero su trabajo sigue sin ser del todo reconocido, ¿y seguro? Cada día ocurren menos accidentes, en parte a la mejora en las medidas de seguridad que se toman al respecto, el pilar principal en el trabajo de estos profesionales, junto a la formación.

Paul Vega realiza una caída en altura / Paul Vega

Muchos fotogramas han corrido desde las estelares caídas desde caballos de Yakima Canutt, y mucho ha avanzado las medidas de seguridad desde los años treinta. El propio Canutt, pionero stuntman, procedió a enseñar la llamada técnica del estribo en forma de L. Ésta permitía a los hombres caer sin quedar colgando del estribo, un problema que causaba constantes lesiones entre especialistas. Toda una proeza que le llevó a ser doble de actores como John Wayne en La diligencia o Clark Gable en Lo que el viento se llevó. Hasta que una lesión por las deficientes medidas de seguridad le obligó a la retirada. Otros como Bob Simmons, más conocido como James Bond, tuvieron que lanzarse al mar, realizar persecuciones con coches, siempre bajo el temor de la muerte. Los coches, que no se preparaban como ahora, acababan totalmente destrozados. Ahora James Bond es Daniel Craig, y es el propio actor británico el que rueda las escenas de acción. Mientras que antes coqueteaban con la muerte, los rodajes solo han costado unos rasguños y un par de dientes al actor.

“Las acciones deben estar muy controladas y medidas”, confiesa Paul Vega. Especialista de profesión, actualmente trabajando en el Western de Tabernas, y actor de reparto en películas como 800 balas, confiesa que “no se pasa miedo, porque con práctica y buena técnica todo sale bien, y las medidas de seguridad están muy mejoradas”. Como Canutt, su especialidad son las caídas de caballos, aunque con claras diferencias, ya que “antiguamente a los caballos se les entrenaban atándoles cuerdas en las patas, lo que en ocasiones les provocaba que murieran, ahora a los caballos se les entrena como si estuvieran en una escuela”, afirma Vega. Las técnicas actuales son más seguras. Antiguamente se utilizaba una que siguen empleando: en el camino por donde los jinetes son arrastrados, la tierra se remueve, previo ablandamiento del suelo. Desde las alturas, cada día es más normal que veamos desde caídas rusas hasta saltos desde alturas superiores a 15 metros. Aunque puedan despertar sensación de vértigo en los espectadores, los stuntman realizan todo tipo de tricks en el aire, sin preocuparse en absoluto de la caída.  Esto es gracias a los colchones de aire que se utilizan, de mayores proporciones que las colchonetas y que el encargado de caer, en un principio, es un muñeco que poco daño sufre en caso de accidente. Todo esto supervisado por profesionales en riesgos laborales, puesto que “aunque hay que estar preparado, siempre hay algún que otro que va a lo loco”, confiesa el especialista.

Paul Vega y compañeros de trabajo sobre los caballos / Paul Vega

Precisamente la causa que más accidentes provoca es la poca prevención o la preparación de los dobles. Ese es uno de los motivos según nos indica Ángel Plana, director de su propia escuela de especialistas, y stunt man que inició su andadura en este mundo gracias a su pasión por el parkour. En el manual de prevención de riesgos de los especialistas del cine también aparecen otros dos motivos: la prisa y la mala planificación de las secuencias.

Lesiones equinas

Nos preocupamos por los stuntman, pero ¿sufren los caballos lesiones? Obviamente sí, además desde el momento del entrenamiento. Como nos cuenta Vega, que entrena sus caballos, “los tragones con los que se les entrenaba en el pasado les provocaba graves lesiones”. El entrenamiento actual logra que los caballos no pierdan la orientación ante el sonido de los disparos o explosiones, sabiendo como caer en todo momento. Un entreno que permite que también los animales sufran el daño mínimo. Al fin y al cabo, como dice Vega, “en las escenas de caballos, el 50 por ciento del mérito lo tiene el animal”.

Coches de choque

Sin lugar a dudas, los vehículos son protagonistas a la hora de requerir nuevas medidas de seguridad. Lo vemos a diario fuera del cine, pero prácticamente las medidas son iguales. Un ejemplo es la estructura metálica con la que se protege el habitáculo del piloto en los NASCAR. Esta medida utilizada también por stunt man requiere de mayor preparación, “aunque dependen también del equipo de efectos especiales” en palabras de Plana. “Las más complicadas se montan para realizar un vuelco donde el coche tiene que dar varias vueltas de campana después de chocar contra el asfalto dando un golpe tremendo. Requiere un trabajo de cerca de ocho horas“, afirma el director de los futuros especialistas.

Los vehículos, precisamente, proporcionan esos datos necesarios para mejorar las medidas de seguridad en este campo. Un fallo conlleva un estudio para evitar su repetición. Así, localizamos medidas tan diversas como “instalar dispositivos que cortan la corriente eléctrica una vez el coche vuelca, llevar la gasolina en pequeños depósitos instalados en lugares más seguros con el combustible justo, hasta asientos y cinturones reforzados y más cómodos para que el especialista sufra lo menos posible. El casco y el mono ignífugo  son también muy importantes”, afirma Plana. La inclusión de mejoras es constante en este mundo.

Preparación de una furgoneta para una escena con vuelco, por el grupo de especialistas de Ángel Plana: Mediante un pistón hidráulico, que es un dispositivo de aire comprimido que dispara un cilindro de acero contra el suelo y el vehículo reacciona volcando. Este sistema sustituye a la rampa y tiene como ventaja que no hay esconderla puesto que no existe.

No quieren dobles

Keanu Reeves, Harrison Ford, Matt Damon, Daniel Craig y Jackie Chan son ejemplos de actores que intentan realizar por sí mismos las escenas, llegando a poner de los nervios a directores y productores. “Hemos conocidos muchos como ellos y son todos unos fueras de serie. Ellos tienen algo, y es que les encanta la acción, y no trabajarían igual si no les dejarán participar”, comenta Vega.  Ángel Plana, por su parte, no cree que estos actores realicen las escenas de acción más extremas. “Es fácil trucar la imagen… es la magia del cine”, afirma.

La falta de un sindicato de especialistas que les represente es el principal pero, como nos recuerda Ignacio Serapio. Aun así, la profesión de doble en escenas de acción es más segura cada vez, lo que nos augura muchos años de tiros, explosiones, persecuciones, y peleas cuerpo a cuerpo en nuestras pantallas. Ellos solo deben preocuparse de, en palabras de Plana, “visualizar el truco justo antes de realizarlo, verse a si mismo realizándolo correctamente, ejecutarlo… y ¡a disfrutar!”.

Video realizado por Paul Vega, con entrevista a Álex de la Iglesia

Entrevista a Paul Vega de InCinema

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