Transformers: La reconversión del cine

Posted on 10 mayo, 2011 por

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 Crisis. Es curioso como seis letras repercuten y merman la vida de la persona hasta tal punto de dejarla sin nada en algunos casos. Pero no sólo eso, su poder es tan grande que deja huella en grandes industrias como la del cine obligando al sector a reconvertirse en la lucha por sobrevivir a una temporada que algún entendido califica de “cíclica”.

Sala de cine vacía


España atraviesa una crisis económica. Esta era la idea que ya en el 2008 empezaba a cernirse sobre los españoles. Por aquel entonces, José Luis Rodríguez Zapatero insistía en que el país no sufría las consecuencias de la burbuja inmobiliaria. Cualquier persona que lo negara actualmente sería poco menos que reprendido de manera contundente. Y mientras España logra records históricos, pero en términos negativos sobre el paro evidentemente, la industria del cine se ve afectada por esta crisis que parece no encontrar su final.

El cine español ya se encontró con una gran traba durante la censura del cine de la época franquista. Hoy, el celuloide lucha contra otro gigante: la crisis económica y del sector. Este es un nuevo problema al que se enfrentan cineastas, empresarios y los propios usuarios. Las consecuencias: reducción de películas en festivales o empobrecimiento del cine independiente que provocan la reconversión del sector en busca de una salida y que, principalmente, se encuentra en internet. Así lo valora Kiko Prada, joven cineasta: “Internet juega un papel importantísimo porque los trabajos se ven y se conocen nuevos cineastas. Es el presente y será el futuro”. Por otro lado, Juan Carlos Tous, director general del portal Filmin, ofrece una opinión muy clara del estado de la industria cinematográfica actual: “sufre la crisis mundial y, en muchos territorios, las consecuencias nefastas de la piratería.

Kiko Prada, director de cine: “Internet juega un papel importante en la insdustria cinematográfica actual”

Filmin es un portal de cine independiente en castellano que cuenta con 1.200 suscriptores y que recibe al mes 150.000 visitas únicas. Estos datos la configuran como una “comunidad online para la gente que vive de, por y para el cine” explica Juan Carlos Tous. Además, la web conforma un espacio de ayuda a la industria cinematográfica ya que “los usuarios pueden convertirse en creadores, críticos o simples espectadores”. Por tanto, su finalidad está muy clara: “consolidarnos como oferta legal en el consumo de cine en Internet y hacer posible que el cine independiente se pueda disfrutar dónde, cuándo y como quiera el usuario”. Y parece ser que lo está consiguiendo.

Juan Carlos Tous, director general de Filmin

Actualmente, un usuario de Filmin puede ver entre 8 y 15 películas, siempre dependiendo de su perfil. Esta elevada cantidad supone un desembolso de menos de tres euros por película, precio ridículo en comparación con los de las salas de cine. Tous cuenta que el criterio para establecer el precio se basa “en la proximidad del estreno en salas de cine y de si es una película estrenada, precisamente, en otros portales”. Con ello, Filmin destina el 50% de la recaudación a la industria cinematográfica. Sin embargo, algunos usuarios de la plataforma como Iván Correyero, que paga 10 euros al mes, considera que en caso de que las grandes salas de proyección rebajaran el coste de la entrada: “seguramente la gente acudiría más, aunque tampoco en masa. Para mí, los precios son caros pero responden a una dinámica de oferta y demanda”. Asimismo, por lo que al joven respecta: “Siempre es mejor ver las películas en el cine. Pero muchas veces, por cuestión de tiempo, temas económicos o porque la película no se ha estrenado en salas, es muy útil que existan plataformas como Filmin”.

Otra empresa que establece precios mínimos es la que ofrece José Manuel desde el cine La Esperanza de San Vicente del Raspeig del que es dueño. En su caso, él mismo establece el precio de la entrada que actualmente son tres euros por lo que se puede disfrutar de dos películas, una de ellas de estreno. Sin embargo, José Manuel tiene una visión muy particular de la situación que atraviesa el cine actual. “Cada cine establece su propio precio y la gente no deja de ir por la crisis”. Es más, el dueño del local asegura que la gente no va con tanta asiduidad al cine porque existe mucha más oferta de ocio que antiguamente. Como él mismo señala: “El cine es viejo y ahora salen nuevos entretenimientos: consolas, centros comerciales, etc.” Pero lo que sí es cierto es que por una cantidad mínima se puede disfrutar de un largometraje en una butaca de las de antaño, y con ello, el propietario tiene dinero “para mantenerse”.

José Manuel, dueño del cine La Esperanza: “No creo que la gente deje de ir al cine por la crisis”

En definitiva, la crisis económica ha propiciado que surjan nuevas propuestas relacionadas con el cine. Eso sí, jóvenes cineastas como Kiko Prada piensan que la situación actual no provocará que la industria vaya a peor “la gente estará más tiempo en casa y habrá más demanda. El público ve más cine que nunca sólo hay que buscar buenos canales de distribución”. Parece ser que cineastas y expertos en economía comparten la misma idea ya que, según Carlos Gutiérrez-Hita, del departamento de Estudios Económicos y Financieros de la UMH: “Se pierde la cultura del cine visto en sala, y esto lleva a un cambio de hábitos a largo plazo, donde el público se acostumbre a ver cine sólo en su casa. Es un problema de costumbres y educación”.

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