Pedro Rivero: “Me resisto a medir la rentabilidad de un proyecto en términos económicos”

Posted on 13 mayo, 2011 por

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Esta es la historia de Dinki y Birdboy, una ratoncita apurada y un pájaro con problemas entre los que se cuentan la adicción a las drogas y la incapacidad de volar. Es la historia de Pedro Rivero y Alberto Vázquez, dos creadores que jamás pensaron que su ‘modesto’ corto de doce minutos de duración y 75.000 euros de presupuesto, sacado en gran parte de sus propios bolsillos, llegaría a ser incluido en la lista final de la selección para los Oscar 2012.

Birdboy

Pedro

¿Cuándo y qué le lleva a dedicarse al mundo del cine y el guión?

Desde niño siempre me gustó inventar historias. Era, como se suele decir, un niño “muy imaginativo”. La fascinación por los cómics, me llevó a dibujarlos, y a medida que fui creciendo, a interesarme cada vez más por la narrativa. La práctica del dibujo me condujo a la animación y en ese entorno es cuando empiezo a dedicarme exclusivamente a la escritura de guiones, una profesión que llevo ejerciendo desde los veinte años.

¿Cuál ha sido su mayor proyecto, el más rentable?

En cuanto a su dimensión en tiempo y esfuerzo, sin duda mi trabajo más amplio fue la escritura, dirección y producción del largometraje “La Crisis Carnívora”, un proyecto que tiranizó mi vida durante más de ocho años, y que probablemente la ha cambiado para siempre. La rentabilidad me resisto a medirla en términos económicos o incluso de progresión profesional. Siempre he encarado cada uno de los proyectos que he realizado con auténtico deseo y dedicación y es en ese proceso en el que uno vive para lo que quiere hacer donde se hace rentable, más allá del alcance que luego pueda tener su resultado final.

¿Qué ha significado para usted trabajar en Birdboy?

Una experiencia afortunada. Alberto es un verdadero espíritu libre que hace que uno quiera ser más honesto con su trabajo. Y nos hemos coordinado muy bien, cada uno atendiendo a la materia que mejor conoce. El equipo de animación, Santi, Khris y Sebas, son muy buena gente con la que ya había trabajado y que en seguida apostaron por trabajar en este corto. Además hemos tenido la enorme suerte de que Suso Sáiz fuera fan del trabajo de Alberto y haya hecho una banda sonora magnífica. Haber querido hacer Birdboy es la mejor decisión creativa que he tomado en mi vida.

Alberto

¿Por qué es artista?

Me gusta que me cuenten historias, y al hacerlo yo mismo formo parte de esa cadena en la que salimos de nuestra experiencia individual para vivir otras vidas, escribiéndolas, escuchándolas, un proceso que creo que nos enriquece personalmente.

¿Qué supone para un artista participar en un corto de animación como Birdboy? ¿Qué le reporta, en lo profesional y lo económico?

La animación es un campo nuevo, que no había probado, y que contiene otros retos técnicos y narrativos diferentes al estatismo de la ilustración. Además, a diferencia de mi trabajo habitual como ilustrador, es una experiencia compartida con otras personas, otros artistas, y eso también es interesante vivirlo. Lo económico es en este caso algo secundario, importa más el grado de realización personal que supone.

¿Es rentable trabajar como artista de comic e ilustración en España? ¿Y de animación?

A un nivel emocional, para mí es absolutamente rentable, y afortunadamente, a día de hoy puedo seguir viviendo de ello. Bueno, se suele decir que más que vivir, se sobrevive, pero yo creo que realmente uno elige un modo de vida, con sus ventajas e inconvenientes, y que se trata en todo caso de una elección libre.

Alberto Vázquez: “a nivel emocional, ser artista es absolutamente rentable, y afortunadamente, a día de hoy puedo seguir viviendo de ello”

¿De dónde y cuando nace Birdboy?

Nuestra intención inicial era, y sigue siendo, hacer un largometraje sobre Psiconautas. Pero tras mi experiencia con “La Crisis Carnívora”, yo era consciente de lo difícil que es levantar la financiación de un proyecto poco convencional. Así que pensamos que tal vez fuese más provechoso invertir más trabajo y dinero en hacer un cortometraje que no sólo nos permitiera probar todos los aspectos técnicos, sino que también tuviese su propia entidad narrativa y una carrera autónoma en festivales de cine y de ese modo servirnos mejor de carta de presentación para el largo.

¿En qué se va más dinero a la hora de hacer un corto de animación como el suyo?

Directamente en pagar razonablemente a todos los que han trabajado en el cortometraje. Lo esencial en un proyecto de pequeña dimensión como un cortometraje es minimizar en lo posible la estructura administrativa y de producción, optimizando la coordinación entre los distintos equipos, para que todo el dinero que inviertes se vea reflejado en la pantalla.

¿Cuál es su fuente de financiación principal?

Nos hemos rascado el bolsillo. Nos lanzamos a hacer Birdboy sin ninguna ayuda previa confiando en que ya las obtendríamos y, afortunadamente, así ha sido. Logramos ayudas a la producción tanto del ICAA como del Gobierno Vasco, y ahora empezamos a recibir dinero de venta de derechos y premios obtenidos en festivales. Aún así,  seguimos lejos de llegar a cubrir toda la inversión realizada.

Han trabajado con cuatro estudios de producción: Abrakam Estudio, Postoma Studio, Cinemar Films y Uniko. ¿Qué han aportado por individual y en conjunto cada una de las productoras?

Abrakam Estudio, que es como decir Pedro Rivero, es la productora principal. Postoma Studio está creado por los tres animadores, Krhis Cembellín, Santi Riscos y Sebas Fábrega, y que han contado también con el trabajo de Santi Justribó para la postproducción. Cinemar Films es un estudio de sonido y mezclas situado en Santiago que nos permitió comenzar a trabajar sin que hubiera pago de por medio mientras no hubiera subvenciones, al igual que Uniko, un estudio de edición y postproducción digital de Bilbao.

Pedro Rivero: “ahora empezamos a recibir dinero de venta de derechos y premios obtenidos en festivales, pero aún así seguimos lejos de llegar a cubrir toda la inversión realizada”

¿Cuáles han sido los problemas principales con los que se han tomado a la hora de financiar la producción del corto?

Hubo un momento en que con el cortometraje terminado nos quedamos flotando en el vacío, pues no teníamos ninguna ayuda garantizada y el catálogo de distribución de cortometrajes vascos, Kimuak, no nos seleccionó, lo que suponía que teníamos que seguir invirtiendo en el cortometraje, ahora para su promoción. Esto nos obligó a aplazar varios meses el pase a 35mm.

¿Es posible que la creación de cortos sea más rentable que la producción de largometrajes en la actual situación económica?

En términos creativos, sí. Porque la inversión que supone un largometraje mediatiza buena parte de las decisiones, y más ahora, que es más arriesgado poner dinero en cine sin tener las espaldas cubiertas. Como productor, en un largometraje, salvo que seas un ladrón, te la juegas. Haciendo cortos puedes ser más libre y de paso incluso mantener una carrera profesional como realizador. Sinceramente creo que la gente que hace cortos es mucho más feliz.

¿Ha afectado en algo la crisis económica a la producción del corto?

No, porque no hemos dejado que le afecte. Decidimos invertir un dinero y no nos tembló la mano al hacerlo. Desde luego, dábamos por hecho que ninguna entidad bancaria nos iba a dar un crédito ni aunque tuviésemos una subvención como garantía.

¿ Cuál es la forma más eficaz que han encontrado de publicitar y promocionar Birdboy?

Invirtiendo muchas horas en enviarlo a festivales y comunicando en su momento cada uno de sus pases y premios más destacados. En este sentido nos ha sido de gran ayuda la colaboración de Astiberri, la editorial que publicó Psiconautas, que se ha hecho eco en su web de noticias de todo lo que ha ido sucediendo con Birdboy.

Pedro Rivero: “Con Birdboy decidimos invertir un dinero y no nos tembló la mano al hacerlo”

¿Cuánto se han gastado en la promoción del corto? ¿Cuánto prevén gastarse en el futuro?

Calculo que ya hemos invertido unos diez mil euros. Tenemos que hacernos a la idea de que tal vez nos quede por gastar otro tanto.

Pensando en la carrera hacia los Oscar, ¿qué planes tienen para promocionar Birdboy dentro de y más allá de la península?

No estaría de más contar con el apoyo de alguna fundación, que haberlas haylas, para la promoción en Estados Unidos. De momento, lo único que continuamos haciendo es intentar estar presentes en el mayor número posible de festivales.

Lleguen o no a los Oscar… ¿hasta donde quieren y piensan que pueden llegar con “Birdboy?

Birdboy es el único cortometraje español seleccionado a concurso en el Festival de Animación de Annecy, el más importante del mundo en su género. Sinceramente, no se puede llegar mucho más lejos. Entrar en la lista final de los Oscar es muy complicado, especialmente para un cortometraje tan modesto como el nuestro, existiendo como existen magníficos trabajos con un enfoque más comercial. Sólo queda lograr la venta de los derechos televisivos al mayor número posible de países.

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