Camino a lo orínico

Posted on 9 junio, 2011 por

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Subvenciones. Palabra con doble sentido para el cineasta primerizo. Alguien podría verlas como el fantástico comienzo de su carrera cinematográfica una vez que le ha sido concedida; sin embargo, otros la conciben como una ayuda más onírica que real. Todo depende del cristal con que se miré, el político o el cultural.

Captura de la web del ministerio de cultura donde se detallan las subvenciones al cine

El Estado ha concedido a la industria del cine una ayuda de 3 millones de euros en el 2011. Parece una cantidad mínima si se compara con la de años anteriores y donde tiene especial importancia la crisis económica que azota a España. Este dinero se reparte en distintas convocatorias a las que los cineastas intentan acceder para empezar sus carreras, pero no es fácil. En el 2010 el gobierno publicó alrededor de 20 ayudas entre las destinadas a la producción de cortometrajes, amortización de largometrajes, participación de películas españolas en festivales o ayudas para la elaboración de guiones. Este año las convocatorias se han quedado en 13.

El cineasta Carlos Marín

Los aspirantes a directores no se enfrentan sólo a la menor cantidad de ayudas, también deben pasar por un sistema burocrático muy exigente. Carlos Marín, cineasta, menta la financiación y distribución como los problemas iniciales. Sin embargo, asegura que las ayudas son complicadas de conseguir porque “consiste más en una obligación por ley que en una verdadera motivación de los gobiernos por difundir cultura”. Marín explica que no ha podido acceder a ninguna y que el proceso para obtener la subvención le obliga a tener algún tipo de respaldo institucional o económico “para evitar tener la sensación de que están tirando el dinero”. De ahí que alguno de los requisitos sean: “tener proyectos anteriores o algo que avale tu carrera como director. Pero hay que rellenar miles de formularios y documentarlos con cantidades indecentes de papeles como planes de producción, biblia del proyecto o incluso confirmación de la distribuidora”. El cineasta tiene claro el resultado de todo el proceso: “Esto hace casi imposible que el que esté empezando acceda a las ayudas”.

Resulta contradictorio que a un principiante se le exija tal cantidad de requisitos cuando lo que precisamente busca es empezar su carrera. Manuel Gutiérrez Aragón es presidente del Instituto Buñuel, proyecto que emprende la SGAE “para que el cine español e iberoamericano tenga mayor presencia y aumente su peso internacional”. El responsable contesta a esta contradicción afirmando que los sistemas de ayudas “no se crean para que todo ciudadano pueda hacer una película, sino para que aquellos que saben hacerla, puedan conseguir que sea una realidad”. Por otro lado, Gutiérrez detalla que se requiere “competencia, financiación y rentabilidad para obtener garantías de que el dinero público se está empleando en beneficio no sólo de los que quieren ser cineastas, sino también de los que ya son público y contribuyentes”.

Manuel Gutiérrez, pte. del Instituto Buñuel: “Las ayudas no se crean para que todo ciudadano haga una película, sino para los que saben hacerla”

Presidente del Instituto Buñuel, Manuel Gutiérrez Aragón / Alicia Gómez-Navarro

El panorama no parece muy esperanzador para los jóvenes que quieren formar parte de la profesión. Este hecho lleva a los cineastas a buscar diferentes alternativas que encuentran en festivales como el Festival Ópera Prima Ciudad de Tuleda “único festival nacional que centra su programación en el debut en el largometraje de los cineastas españoles”. Como referencia de la importante labor que realiza este organismo hay que destacar a Daniel Sánchez Arévalo. Este cineasta es director de Azul oscuro casi negro, ganadora de tres Goya, entre ellos el de mejor director novel. La relación entre Daniel Sánchez y el festival nace durante la séptima edición celebrada en 2006 donde presentó Azul oscuro casi negro y obtuvo el premio a mejor director y el premio de la juventud.

Julio Mazarico es presidente del Cineclub Muskaria, uno de los organizadores del festival y comenta que el problema principal no son las subvenciones en sí sino “el sistema y la normativa que regula las ayudas que fomentan la figura del productor sin riesgo empresarial y la producción de filmes sin asegurar calidad ni rentabilidad”. Además, aporta una posible solución: “debería estimularse más la creación y separarla de la producción empresarial, que debería andar más separada del ámbito estatal”. En cuanto al paso de Sánchez Arévalo por el Festival Ópera Prima, el organizador lo recuerda con orgullo: “Es un gran amigo del festival y admiramos su tesón y su trabajo que da como resultado filmes con personalidad y calidad diferenciada”.

Julio Mazarico, organizador Ópera Prima: “Debería estimularse más la creación y separarla de la producción empresarial”

Los cineastas también encuentran una vía de escapa en Internet, concretamente en páginas como Notodofilmfest donde muestran sus funciones poniendo de nuevo a Sánchez Arévalo como ejemplo: “Nuestra esencia es ofrecer a los Daniel Sánchez-Arévalo y Nacho Vigalondo del 2011 un instrumento para dar a conocer sus trabajos y ayudarles a promocionar su carrera”, señala Álvaro Matías, director de Notodo.com y organizador de Notodofilmfest. Pero este portal también ha lanzado a un conocido del cine actual como Rodrigo Cortés, director de Buried, ganadora de tres Goya. Para Matías este es un claro ejemplo “de cómo jóvenes realizadores pueden aprovechar el festival para demostrar su talento”. Además, desde la organización se fomenta la participación de los cineastas con premios en metálico y becas para acudir a instituciones tan importantes como la New York Film Academy.

Álvaro Matías, director de Notodo.com y organizador de Notodofilmfest

Lo importante es que propuestas como las del Festival Ópera Prima de Tuleda y Notodofilmfest generan en los futuros directores de cine un hilo de esperanza, el cineasta Carlos Marín lo ratifica: “Estos proyectos dan soporte y cobertura a los que estamos empezando. Su filosofía altruista es la clave de su éxito y conforman una buena manera de empezar proponiendo alternativas al sistema actual y demostrar que una distribución diferente también es factible para el negocio del cine”. Claro y conciso.

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